Estados Unidos.- La ciencia y la tecnología han revolucionado a niveles impresionantes dejando al oscurantismo de la Edad Media relegado en el pasado. Sin embargo, resulta interesante descubrir cómo ciertos sucesos que literalmente se van desenterrando, exhiben la fragilidad del pensamiento humano arrodillado ante la hechicería, la superstición e incluso lo sobrenatural.

Y es que recientemente el profesor Dariusz Poliski y un equipo de investigadores de la Universidad Nicolaus Copernicus que realizaban trabajos de arqueología e investigación en un cementerio del siglo XVII en el pueblo de Pien, al norte de Polonia, descubrieron una inusual tumba con una osamenta que despertó su interés por analizarla.

De acuerdo con el Daily Mail, el grupo de expertos efectuaba una excavación cuando de pronto se encontró con lo que parecía ser un cráneo y después, conforme avanzaron, descubrieron el resto de un esqueleto, el cual correspondía a una mujer.

Lo extraño del caso es que las personas quienes en su momento enterraron el cadáver le colocaron una hoz alrededor de la tráquea, esto en señal de que la fémina era considerada un vampiro.

“La hoz no se colocó plana, sino que se le puso en el cuello de tal manera que si la difunta hubiera intentado levantarse… su cabeza habría sido cortada o herida”, señaló el profesor Poli?ski al diario británico.