Miles de profesionales del sector salud, junto con derechohabientes que se sumaron a las protestas, culminaron la tarde de ayer una prolongada caminata sobre Paseo de la Reforma para concentrarse frente a los mandos directivos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
En un mitin improvisado frente al inmueble, los inconformes exigieron un ajuste presupuestal del diez por ciento a las percepciones económicas, además de la entrega inmediata de medicamentos y equipos hospitalarios. El sector laboral convocó a desaprobar el proceso de votación salarial previsto para las próximas horas por considerarlo inequitativo.
El contingente principal congregó a delegaciones sindicales de diversas entidades federativas, acompañadas por organizaciones gremiales del magisterio y la industria eléctrica.
Durante su trayecto por las principales arterias viales, los inconformes repudiaron la propuesta de incremento oficial por considerarla insuficiente para enfrentar la inflación. Asimismo, exigieron la remoción inmediata de su actual dirigencia nacional ante la falta de resultados concretos en las mesas de negociación contractual.
Trabajadores eventuales contratados durante la emergencia sanitaria se sumaron a la protesta para exigir su basificación definitiva tras años de inestabilidad laboral. Los manifestantes señalaron que la escasez de personal en clínicas y hospitales genera una sobrecarga operativa que perjudica la atención a los derechohabientes.







