Quintana Roo.- Bolfy Efraín Cottom Ulin, coordinador del Seminario Permanente de Investigación de Patrimonio Cultural, ha denunciado la destrucción de numerosos edificios, monumentos y contextos arqueológicos debido a la obra del Tren Maya, con el consentimiento de las autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Según Cottom Ulin, los arqueólogos realizan meticulosas exploraciones en los 1,554 kilómetros del trazado, solo para ver cómo la maquinaria destruye los sitios recién liberados, así como otras estructuras aún no exploradas.

Cottom Ulin cuestiona el paradero de miles de piezas inventariadas por el INAH, indicando que incluso se ha observado maquinaria trasladando piedra arqueológica. A este problema se suma la destrucción de monumentos en terrenos ejidales, cuya piedra es vendida para la construcción del Tren Maya, con el consentimiento del INAH. Además, las perforaciones para la colocación de pilotes están dañando el subsuelo de 10 mil años de antigüedad, afectando restos humanos antiguos y fauna prehistórica, lo que dificulta estudios futuros del patrimonio arqueológico y paleontológico.

Investigaciones en la zona maya han revelado información crucial sobre la desaparición de esta cultura a través del estudio de estalagmitas, información que ahora está en peligro. Cottom Ulin propone denunciar y castigar ejemplarmente a los responsables, y sugiere crear museos arqueológicos en las comunidades mayas con los hallazgos. Según el director del INAH, Diego Prieto Hernández, se han registrado 43 mil vestigios arqueológicos y más de 791 mil fragmentos de cerámica en el trazado del Tren Maya, destacando el tramo 7 con 9,699 monumentos prehispánicos descubiertos.