Francia.- Un nuevo y alarmante caso de maltrato animal ha encendido el debate y la indignación en redes sociales y asociaciones protectoras en Francia. Una joven enfrenta una denuncia formal ante las autoridades tras ser descubierta dejando a su mascota encerrada al interior de un automóvil en un estacionamiento subterráneo bajo condiciones climáticas extremas.

Los hechos se registraron cuando personas se percataron de la presencia del animal y alertaron a los servicios de seguridad. De acuerdo con los reportes de la denuncia, el perro permaneció un lapso de tres horas y media en un ambiente sofocante que alcanzaba los 35 grados Celsius, una temperatura sumamente peligrosa para la supervivencia de cualquier ser vivo.

Lo que más ha consternado a la opinión pública son las agravantes del encierro. Al momento de la inspección, se constató que el vehículo se encontraba con todas las ventanillas completamente cerradas, anulando cualquier posibilidad de ventilación o ingreso de aire fresco.

Por si fuera poco, los rescatistas descubrieron que el can no se encontraba en los asientos, sino que había sido confinado a una estrecha jaula de transporte colocada en el interior del maletero del coche, reduciendo al mínimo su espacio y acelerando los síntomas de deshidratación y golpe de calor por el encierro asfixiante.

En Francia, las leyes de protección animal castigan severamente este tipo de conductas de negligencia y crueldad. De proceder la denuncia, la propietaria del animal podría enfrentar multas económicas de miles de euros e incluso penas de prisión, además de la prohibición definitiva de poseer mascotas.