Ciudad de México.- El Partido Revolucionario Institucional (PRI), a través de su Dirigencia Nacional, lanzó una de las acusaciones más graves contra el expresidente Andrés Manuel López Obrador, a quien se le señala de haber instaurado un narcogobierno durante su sexenio, amparado en una política de seguridad fallida y cómplice que, lejos de combatir al crimen organizado, lo fortaleció, legitimó y convirtió en actor político nacional.
Desde la sede nacional del tricolor, el presidente del PRI, en su calidad de vocero, denunció que el Gobierno de López Obrador operó en contubernio con grupos del crimen organizado, bajo una narrativa populista de paz y reconciliación, que en realidad fue la puerta de entrada para la impunidad criminal más descarada de la historia moderna del país.
“Vamos a denunciar al expresidente por omisión, complicidad y por haber cedido el poder del Estado a los cárteles. No fue una política de ‘abrazos, no balazos’; fue una política de rendición, de pacto, de silencio a cambio de control territorial”, expresó con firmeza el dirigente del PRI.
Los hechos que sostienen la denuncia incluyen: el saludo personal de López Obrador a la madre de Joaquín “El Chapo” Guzmán, la liberación de Ovidio Guzmán López, el crecimiento de zonas de control criminal durante su mandato y los reportes de agencias estadounidenses que señalan vínculos entre operadores de Morena y el narco.
El PRI hizo eco de recientes reportes desde el Congreso y agencias de seguridad de Estados Unidos, en los que se habla abiertamente de una infiltración del narcotráfico en el Gobierno de la cuarta transformación.
Para el PRI, la supuesta transformación fue una fachada para entregar el país a los delincuentes. La violencia se normalizó y el estado se convirtió en espectador mudo. Morena, aseguran, no solo pactó con el narco, se subordinó a él.
El PRI exigió que la Fiscalía General de la República (FGR) que abra de inmediato carpetas de investigación contra el expresidente y sus operadores por los delitos de traición a la patria, omisión, encubrimiento y posibles vínculos con organizaciones criminales.
“El sexenio de López Obrador será recordado como el sexenio de la claudicación. Por eso, exigimos que se investigue, se castigue y se repare el daño. Porque lo que está en juego no es una revancha política: es el futuro de la República”, mencionó el dirigente.







