Ciudad de México.- El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha expresado su desacuerdo con el proceso legal que se está llevando a cabo en contra del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump. López Obrador ha comparado este caso con su propia experiencia en 2005, cuando fue llevado a un juicio de desafuero por supuestos delitos políticos que le impedirían competir en las elecciones presidenciales de 2006.
El mandatario mexicano ha argumentado que no se debería utilizar la ley con fines políticos electorales, y que Trump, aunque enfrenta cargos legales, debería tener la oportunidad de participar en las elecciones. Sin embargo, también ha señalado que el proceso judicial al que se enfrenta el exmandatario estadounidense podría exponerlo a una campaña de desprestigio.
López Obrador también ha mencionado el caso del expresidente de Perú, Pedro Castillo, quien fue víctima de un golpe de Estado y actualmente se encuentra en prisión en su país. El mandatario mexicano ha pedido que no se adelante un veredicto en contra de Trump, ya que serán las autoridades estadounidenses quienes determinen si es culpable de los delitos que se le acusan.
En resumen, López Obrador ha defendido la postura de que no se debe utilizar la ley con fines políticos, aunque también ha reconocido que el proceso judicial que enfrenta Trump puede ser una carga para su imagen pública.







