Monterrey.- La trayectoria de Miryam Andrea Castillo Moreno, una joven originaria de San Nicolás de los Garza, ha dado un giro digno de un guion cinematográfico, pasando de las pasarelas comerciales en Nuevo León a las listas de objetivos prioritarios del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
Castillo Moreno, de 34 años, es señalada por las autoridades estadounidenses como la pieza clave en el lavado de dinero y la logística de violencia de su esposo, Ryan Wedding, un exatleta olímpico canadiense transformado en uno de los capos más buscados del mundo.
El ascenso: De las redes sociales al lujo extremo
Quienes conocieron a Miryam en Nuevo León entre 2012 y 2013 la recuerdan como una edecán activa en eventos deportivos y comerciales. Sin embargo, poco después, su presencia en redes sociales comenzó a documentar una transformación radical: viajes, propiedades y un estilo de vida de altísimo lujo que levantó sospechas entre su círculo cercano.
La relación con Wedding habría comenzado mucho antes. Según informes del FBI, la pareja contrajo matrimonio en 2011, mientras el canadiense cumplía una condena de tres años en una prisión de San Diego tras un operativo fallido de narcóticos.
«El Chapo de la actualidad»
Ryan Wedding, quien representó a Canadá en los Juegos Olímpicos de Invierno de Salt Lake City 2002 como snowboarder, fue capturado el pasado jueves en la Ciudad de México. El director del FBI, Kash Patel, no escatimó en adjetivos para describir la peligrosidad del esposo de la nicolaíta:
“Pasó de ser un snowboarder olímpico al mayor narcotraficante de los tiempos modernos. Es un ‘El Chapo’ Guzmán de la actualidad; un Pablo Escobar de nuestros días”, afirmó Patel tras la extradición de Wedding a Estados Unidos el viernes pasado.
Las acusaciones: 60 toneladas de cocaína y lavado de dinero
El Departamento del Tesoro sostiene que Wedding lidera una organización criminal transnacional que, en alianza con el Cártel de Sinaloa, trafica cerca de 60 toneladas de cocaína anuales hacia Canadá.
En este esquema, el papel de la mexicana era fundamental. Según el expediente oficial, Castillo Moreno no solo lavaba las ganancias ilícitas de la droga, sino que también «ayudaba a Wedding a realizar actos de violencia», convirtiéndola en una operadora logística de alto nivel dentro de la estructura.
Paradero desconocido
Tras la captura de su esposo en un operativo que coincidió con reuniones de alto nivel entre funcionarios de seguridad de México y EE. UU., las cuentas de redes sociales de Miryam Castillo han sido desactivadas.
Mientras Wedding ya se encuentra bajo custodia federal en territorio estadounidense enfrentando cargos que podrían mantenerlo en prisión de por vida, la ubicación de la regiomontana es actualmente un misterio. Las autoridades no han confirmado si existe una orden de aprehensión activa en su contra en México, aunque su nombre permanece bajo la lupa de la inteligencia financiera internacional.







