Benito Juárez nunca ganó una elección, pero fue presidente por 14 años hasta su muerte natural en medio de una revolución para derrocarlo.

No escribió la Leyes de Reforma y nunca luchó en ninguna guerra, pero provocó tres; una de ellas para imponerse a sí mismo y a una constitución ilegítima en favor de la masonería a la que pertenecía; e intolerante con la Iglesia Católica.

Trató de vender la soberanía nacional para conseguir el apoyo económico del gobierno de EEUU. a través del Tratado McLane-Ocampo

Perteneció al Rito Yorkino (de EEUU) y más tarde al Rito Nacional Mexicano de la Masonería, institución inglesa que le apoyó en vida y muerte y se benefició económicamente con sus saqueos a la Iglesia Católica.

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El oro donado a los templos que estaba a la vista de todos pasó violentamente a estar a la vista de nadie, en los bolsillos de la familia Juárez y las logias masónicas que con su ayuda tomaron el poder discretamente.

Con apoyo de EEUU. mandó a fusilar al noble y humanista emperador Maximiliano I de México, junto al heroico expresidente Miguel Miramón y el valiente general otomí Tomás Mejía.

Siendo una de las personas más desleales, corruptas y felonas del país, es considerado héroe nacional por la masonería mexicana, por nacionalistas de todo el mundo y por el gobierno al que fielmente representa.

FUENTES:

– «Breve Historia de México» (1937) de José Vasconcelos.

– “Las constituciones masónicas de Benito Juárez” (2017) de Carlos Mújica, subdirector de recintos de la SHCP.

– Benito Juárez: ¿más que un aprendiz de masón?” (2008) del Dr. Carlos Francisco Martínez Moreno.

– «Las grandes traiciones de Juárez» (1960) de Celerino Salmeron.