Saltillo.- Luego de una operación para trasplantarle el hígado a la pequeña Yoana, el milagro llegó, su papá, Luis Salazar, dio la buena noticia.

En este hospital de Guadalajara, la guerrera logró su objetivo, volver a casa.

En una silla de ruedas, acompañada de sus padres y su tía, la donadora del hígado dejó el hospital.

Atrás quedaron los meses de lucha por conseguirlo, hacer de todo para juntar los dos millones de pesos para tan anhelada operación.

Cuando todo parecía perdida para la familia tras posponer la cirugía, el día por fin llegó… La operaron y fue todo un éxito. Nunca perdieron la fe…

Tras dos semanas de internamiento, Yoana estará dos meses más en Guadalajara para cuidados, controles y vigilancia.

Sus padres, Luis y Yoana, son los más agradecidos con Dios y miles de corazones que se unieron al que hoy se conoce como el milagro de Yoana.