México.- Raquel Reyo, residente de Acapulco, desmiente que la emergencia haya concluido en la ciudad. Más del 50% de las colonias carecen de servicios básicos como luz y agua, y la acumulación de basura y pestilencia persiste. Culpa a la falta de organización gubernamental, que ha deteriorado la imagen del Ejército Mexicano, tradicionalmente visto como salvador en situaciones de emergencia.

En una entrevista con El Universal, Reyo expone la crítica situación que enfrenta la ciudad 19 días después del huracán «Otis». La respuesta tardía de los gobiernos federal, estatal y municipal provocó saqueos y, ahora, una emergencia sanitaria debido a la acumulación de basura en toda la ciudad.

Contrastando con el huracán Paulina en 1997, cuando el presidente Ernesto Zedillo llegó rápidamente con ayuda inmediata, con «Otis» los gobiernos tardaron cinco días en responder, generando desesperación y actos de saqueo.

Reyo describe un gobierno desordenado y desinformativo, que focaliza la ayuda en áreas específicas, declara el fin de la emergencia sin abordar las zonas afectadas y no aborda la crisis sanitaria causada por la basura y los escombros. Advierte sobre la falta de trabajos de limpieza y desinfección, así como la ausencia de brigadas de salud en la costera y las colonias.


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En medio de una emergencia sanitaria, Raquel Reyo expresa su frustración por la falta de organización y desinterés gubernamental. Hace un llamado al presidente para que no olvide a Acapulco, y destaca la presencia de militares y la Guardia Nacional solo en la costera, mientras que en las colonias, los residentes se ven obligados a protegerse con palos ante la falta de seguridad.

En otra área afectada, Cacahuatepec, los habitantes reportan que las despensas gubernamentales no son suficientes y que el comité encargado del reparto no las distribuye equitativamente, generando conflictos entre las familias. Aunque agradecen la ayuda, piden que los propios marinos realicen la distribución para evitar problemas.

En general, la respuesta tardía y la falta de coordinación gubernamental han dejado a miles de damnificados en situaciones precarias, sin acceso a servicios básicos y luchando por la supervivencia en medio de la emergencia causada por el huracán «Otis».