Un equipo de científicos chinos, liderado por Miguel Ángel Esteban, un investigador español del Instituto de Biomedicina y Salud de Guangzhou, logró el nacimiento del primer mono quimérico compuesto por células procedentes de dos embriones genéticamente distintos de la misma especie de mono.
El mono quimérico, un macaco cangrejero o mono cynomolgus, vivió durante diez días antes de ser sometido a eutanasia debido a insuficiencia respiratoria e hipotermia. La investigación, detallada en la revista científica Cell, destacó que este logro podría tener importantes implicaciones en la comprensión de enfermedades humanas y en la conservación de especies en peligro de extinción.
En términos sencillos, un organismo quimérico es aquel que contiene material genético de dos individuos diferentes. En este caso, el mono quimérico fue creado combinando células madre de un mono cynomolgus con un embrión genéticamente distinto de la misma especie.
Este enfoque experimental, según los científicos, podría ser valioso para modelar enfermedades neurodegenerativas, ya que el mono mostró una gran contribución de células madre al cerebro.
La quimera resultante, aunque no pudo sobrevivir más allá de los diez días, abre nuevas perspectivas en la investigación médica y la conservación de especies. Según Miguel Esteban, «las quimeras de mono también tienen un enorme valor potencial para la conservación de especies si se pudieran conseguir entre dos tipos de especies de primates no humanos, una de ellas en peligro de extinción». Este enfoque podría permitir la producción de animales de especies amenazadas a través de la cría.

La investigación con quimeras no es nueva; sin embargo, este logro marca un avance particularmente notable en primates no humanos. Aunque los ratones quiméricos han sido utilizados en la investigación biomédica desde la década de 1960, los científicos señalan que los monos son más cercanos evolutivamente a los humanos, lo que hace que las enfermedades humanas puedan modelarse con mayor fidelidad en estos animales.
Es importante destacar que, a pesar de este avance significativo, hay preocupaciones éticas sobre el uso de animales en investigación científica. El equipo de científicos asegura haber seguido las leyes chinas y las directrices internacionales relacionadas con el uso de primates no humanos en la investigación científica.
En resumen, la creación del primer mono quimérico es un paso importante en el campo de la biomedicina y la conservación de especies. Aunque existen desafíos y cuestionamientos éticos, este logro podría tener repercusiones positivas en la comprensión de enfermedades humanas y en los esfuerzos para preservar especies en riesgo de extinción. El avance también destaca la colaboración internacional en la vanguardia de la investigación científica.






