Una fuerte exigencia se hizo desde el Congreso del Estado para que se castigue con todo el peso de la ley a los responsables de la muerte de una osezna en el municipio de Castaños.
El ejemplar bajó en busca de agua y alimentos, agobiado por la sequía que en ese momento se registraba en el sector.
La diputada Lizbeth Ogazón expuso que el oso negro es una especie protegida por las leyes federales.
A los pobladores que la asesinaron, así como los policías que presenciaron el maltrato animal y no hicieron algo por detenerlo, se les tiene que fincar responsabilidad, manifestó.
Por su parte, la legisladora Mayra Valdés también hizo uso de la tribuna para exigir que se aplique la acción punitiva por este caso.







