Jalisco.- Durante una mesa de trabajo realizada por la Comisión de Personas Desaparecidas del Congreso de Jalisco, colectivos de familias buscadoras reiteraron su indignación ante la falta de resultados en las investigaciones. En medio del dolor acumulado por años de búsqueda, denunciaron negligencia, revictimización y omisiones por parte de las autoridades encargadas de resolver los casos. Datos de la Universidad de Guadalajara advierten que solo entre enero y abril de 2025 desaparecieron al menos 122 jóvenes de entre 15 y 19 años en el estado, lo que representa un promedio de más de dos personas al mes.

Representantes de la Fiscalía, la Secretaría de Seguridad y el sistema C5 escucharon los señalamientos, en los que también se puso en evidencia la falta de tecnología, capacitación y voluntad política para atender de fondo la problemática. Los colectivos acusaron que incluso deben recurrir a cámaras particulares para aportar pruebas, ante la inutilidad del sistema de videovigilancia oficial. Aunque autoridades admitieron carencias y prometieron gestionar recursos, el encuentro concluyó sin compromisos claros para las familias afectadas.

Uno de los casos más alarmantes sigue siendo el del Rancho Izaguirre, en Teuchitlán, donde se hallaron evidencias de crematorios clandestinos y pertenencias de víctimas. Informes oficiales y testimonios civiles señalan que el predio fue utilizado como centro de adiestramiento del Cártel Jalisco Nueva Generación, donde se reclutaba forzosamente a jóvenes mediante falsas ofertas laborales. Este episodio, vinculado con estructuras criminales y posible complicidad institucional, ha reactivado las alertas sobre redes de desaparición forzada que afectan especialmente a adolescentes en Jalisco.