Michoacán..- El pasado miércoles 3 de abril, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) desató una escalada de violencia en al menos tres comunidades de Coahuayana, manteniendo cercada la cabecera de este municipio. Utilizando drones, el grupo criminal lanzó explosivos químicos, según testimonios de pobladores y afirmaciones del presidente municipal Gildardo Ruiz Velázquez. Estos ataques han provocado afectaciones en la salud de las personas, incluyendo picazón, escozor en las vías respiratorias y sensación de asfixia.

El Observatorio de Seguridad Humana de Apatzingán ha alertado sobre el uso de drones para lanzar sustancias químicas, marcando un posible escalamiento armamentista en la región. La incursión masiva del CJNG ha generado alarma debido a los efectos reportados de las sustancias químicas utilizadas. Esta situación evidencia una peligrosa escalada belicista entre grupos del crimen organizado, como el CJNG y La Familia Michoacana, en su lucha por el control de territorios estratégicos.

Los habitantes y la población desplazada de Coahuayana, Chinicuila y Ostula han denunciado el ingreso masivo de sicarios del CJNG en diversas comunidades, como Palos Marías, El Órgano y Zapotán, durante la madrugada del 3 de abril. Este acto de violencia ha generado terror entre los pobladores, obligando a decenas de ellos a abandonar sus hogares de manera forzada en busca de seguridad. La situación en Coahuayana refleja la grave problemática de violencia y desplazamiento que enfrentan diversas comunidades en México debido al accionar de los carteles de la droga.