Citigroup, una de las principales entidades financieras a nivel mundial, dio a conocer una serie de despidos masivos y cambios como parte de su proceso de reorganización, afectando áreas clave como patrimonio, banca de inversión y consumo.

La presidenta ejecutiva de Citigroup, Jane Fraser, y altos directivos de la entidad informaron a través de notas al personal y fuentes internas sobre la implementación de medidas «difíciles pero necesarias», para alinear la estructura de la empresa con su estrategia a largo plazo, según indicó el banco en un comunicado.

Como parte de este proceso, Citigroup tiene previsto reducir los niveles de gestión de 13 a 8, en lo que representa la revisión más extensa en décadas. En los dos niveles superiores de dirección, se ha reducido el 15 por ciento de los puestos funcionales y se han eliminado 60 comités, según se detalla en la presentación de resultados del tercer trimestre.

Los cambios afectan a áreas como patrimonio, banca de inversión y consumo. Aunque Citigroup no proporcionó detalles sobre la cantidad de empleados que serán afectados, se espera que la medida alcance a miles de trabajadores. Además, se mencionó que los recortes podrían extenderse hasta el primer trimestre de 2024.

Dentro de las modificaciones, destacan los movimientos en la alta dirección, con ejecutivos clave abandonando sus cargos. Por ejemplo, Eduardo Martínez Campos, director de Citi Wealth Services, se retira después de más de tres décadas en la empresa. Asimismo, se anunciaron cambios en la banca de inversión, con Nacho Gutiérrez-Orrantia asumiendo el rol de director de banca y clusters para Europa.

Los recortes en Citigroup no solo se limitan a la reducción de personal, sino que también involucran cambios en la cúpula directiva y la reorganización de funciones en diversas divisiones.

Estos cambios generan inquietud entre los empleados, quienes se preparan para despidos y ajustes en la dirección.

La entidad comunicó verbalmente los preparativos para estos anuncios en reuniones internas, y se espera que los cambios en la alta dirección sean comunicados por correo electrónico.