Arizona.- Con un marcador apretado que comenzó a tomar distancia hasta el final del último cuarto, los Chiefs de Kansas City lograron llevarse el Super Bowl LVII en Arizona, cerrando la pizarra 38 a 35 en contra de los Eagles de Filadelfia.
El partido se empató a cinco minutos del final, donde los originarios de Filadelfia lograron una conversión y cerraron la brecha de puntos entre ambas escuadras, logrando que el ovoide paseara en todo el campo para que las ofensivas concretaran los puntos necesarios para sacar la victoria.

Fue hasta después de la pausa de los dos minutos cuando los Chiefs reaccionaron tras un castigo cerca de la zona de anotación de los rivales, terminando el marcador a su favor con un gol de campo durante los últimos 50 segundos del partido.