México.- Sergio Pérez culminó la temporada de la Fórmula Uno con un subcampeonato, una recompensa tras un año lleno de altibajos.
El compartir el garaje con Max Verstappen representó el desafío más significativo para el piloto tapatío desde que comenzó su carrera en la Máxima Categoría en 2011.
Para igualar a su compañero en Red Bull, Checo necesitaba más que un monoplaza competitivo, por lo que se centró en mejorar su consistencia en las sesiones de calificación y en las tandas largas, obteniendo resultados inmediatos.
Su desempeño brilló especialmente en las carreras de Arabia Saudita y Azerbaiyán, pero cuando se sentía más cómodo con la puesta a punto del RB19, las actualizaciones trajeron consigo problemas. Mónaco, España, Canadá, Austria y Gran Bretaña fueron los Grandes Premios consecutivos donde tuvo dificultades para destacar en las vueltas rápidas, recurriendo a un progreso continuo los domingos.
Durante este período de resultados fluctuantes y desafíos emocionales, Fernando Alonso y Lewis Hamilton se unieron a la disputa por el rendimiento en pista.
La gira asiática resaltó su bajo rendimiento al acumular solo 5 unidades. En la etapa americana, tuvo una decepcionante actuación en México, su país natal, situaciones que podrían haber afectado su desempeño.
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A pesar de esto, Pérez dio vuelta a la página y recuperó su esencia en las carreras de Brasil y Las Vegas, donde alcanzó el segundo lugar, siendo el máximo logro en la apertura de la temporada 2023 en el GP de Bahréin.
En Abu Dhabi, a pesar de una destacada actuación, una penalización durante las últimas vueltas por un incidente con Lando Norris le impidió subir al podio, cediendo su posición a George Russell. La temporada 2023 de la F1 concluyó con este Gran Premio.







