Ciudad de México.- La incertidumbre sobre el futuro de Sergio “Checo” Pérez en la Fórmula 1 continúa, y las opciones para su regreso en 2026 se reducen. La posibilidad de un acuerdo con Alpine quedó descartada tras cambios en la estructura directiva del equipo, que ahora es encabezado por Flavio Briatore y enfrenta ajustes por parte del CEO de Grupo Renault. La escudería francesa, que actualmente cuenta con Pierre Gasly y Franco Colapinto, evaluó incorporar al piloto mexicano, pero la vacante más probable, la de Colapinto, podría ser ocupada por Valtteri Bottas en un movimiento vinculado a Mercedes, proveedor de motores para Alpine a partir de 2026.

Con Alpine fuera del panorama, la opción más sólida para el tapatío sería Cadillac, el nuevo proyecto estadounidense que busca consolidar su alineación de pilotos para su debut en 2026. Aunque hubo especulaciones sobre un posible anuncio durante el Gran Premio de Hungría, las negociaciones con el equipo americano no se han concretado. Sin embargo, la escudería mantiene interés en cerrar cuanto antes con uno de sus conductores para iniciar pruebas previas en las próximas semanas.

La presencia de Pérez en Cadillac dependerá de la velocidad con la que avancen las conversaciones, pues el equipo busca contar con un piloto experimentado que aporte desarrollo y competitividad a su monoplaza desde las primeras fases de preparación. En este contexto, el tiempo juega en contra del mexicano, que ve cómo las puertas en otras escuderías se cierran, dejando a Cadillac como la última oportunidad real para mantenerse activo en la máxima categoría del automovilismo.