Ciudad de México.- Sergio Pérez finalizó sus primeros test al volante del monoplaza de Cadillac, una etapa inicial marcada por el desarrollo y la recopilación de datos. Aunque el número de vueltas fue menor en comparación con otras escuderías como Mercedes, el piloto mexicano asumió esta fase como parte del proceso para detectar fallas y avanzar en la evolución del proyecto.
Durante la jornada más reciente, el tapatío completó más de 60 giros en el circuito con el modelo de la escudería estadounidense, a diferencia del día anterior cuando compartió actividad con Valtteri Bottas. La prioridad se centró en sumar kilómetros y obtener información técnica, sin enfocarse en los tiempos, que quedaron varios segundos por detrás de los registros de referencia.
Conforme avanzaron las sesiones, Pérez mostró una mayor adaptación al auto, reflejando una mejora progresiva en cada salida a pista. El trabajo se enfocó en explorar configuraciones y entender el comportamiento del monoplaza, lo que permitió cerrar el día con sensaciones positivas y mayor comodidad al volante respecto a pruebas previas.







