Iztapalapa.-  Entre el dolor y la esperanza, la historia de Cereza, una perrita rescatada tras la explosión de una pipa de gas en el puente de la Concordia, en Iztapalapa —tragedia que ha dejado 13 personas muertas—, se ha convertido en símbolo de resiliencia.

La organización Huellitas, amor sin fronteras, que acompaña su recuperación, informó que de los cinco cachorros que nacieron prematuramente tras una cesárea de emergencia, tres fallecieron este fin de semana. Solo dos continúan con vida, junto a su madre, en un estado aún delicado.

Ana Silva F., representante de la organización, relató en un video publicado en la página de Facebook de Huellitas que Cereza mantiene un estado anímico visiblemente triste, aunque no deja de amamantar y cuidar a los dos pequeños sobrevivientes. “Sabíamos que era un pronóstico reservado para los seis, puesto que no sabemos qué tanto sufrieron en la explosión”, explicó.

Además de la cesárea, la perrita tuvo que ser sometida a dos cirugías adicionales para retirar tejido quemado por el siniestro. Al momento de su rescate presentaba anemia, desnutrición y extrema debilidad. “Vamos a seguirla apoyando porque ella está luchando por ella y por sus bebés, y de todo corazón vamos a decirle que estamos con ella”, expresó Silva.

Antes de la pérdida de los tres cachorritos, la organización había compartido otro video donde se mostraba a los cinco “Cerecitos” con vida. En aquella ocasión, aclararon que el pronóstico seguía siendo reservado pese a la esperanza que generaban las imágenes.

Hoy, la lucha de Cereza y sus dos cachorros restantes continúa bajo el cuidado constante de los veterinarios, quienes trabajan día y noche para mantenerlos con vida.