Saltillo.- Este tres de enero no solo se festejó el 75 Aniversario del Tecnológico de Saltillo; se recordó la historia de todas y todos los que han sido parte de esta gran institución, y que plasmaron con hechos a lo largo de todos estos años en cada uno de sus diferentes lugares de trabajo, detrás de un escritorio, impartiendo sus clases, estudiando o bien tomando decisiones importantes para convertir lo que hoy es la casa de los Burros Pardos.
En todo momento, se recuerda, se manifiesta y se deja en claro que la educación en el Tecnológico de Saltillo es la mejor manera de ser institucional a nuestra ciudad, Coahuila y a nuestro País, al egresar con altos índices de calidad a cada una y uno de los ingenieros que se han graduado a lo largo de 112 generaciones.

El evento del festejo de este septuagésimo quinto aniversario, se celebró en el emblemático Frontispicio, ante poco más de 350 asistentes y con 322 sillas, que recordaron a los primeros estudiantes que formaron parte de esta gran institución, donde invitadas e invitados, así como personal docente y no docente, compañeros jubilados y destacando la presencia del historiador, Arturo Berrueto González, hijo del forjador e iniciador del Tec, Federico Berrueto Ramón, quien a sus 96 años de edad, dio una catedra de su enciclopedia personal histriónica y acervo con el que cuenta; donde recordó los orígenes de la casa de los Burros Pardos y con el trabajo hecho por su padre.
Encabezó el evento, Antonio Pérez Méndez, director Jurídico del Tecnológico, con la representación del director, Ramón Jiménez López, quien destacó el trabajo que viene haciendo la institución con las y los estudiantes que son la esencia de la educación en el Tecnológico Nacional de México y agradeció la armonía con la que se trabaja en la institución.
Como anfitriona del evento, estuvo Ania Guadalupe Sánchez, directora del Tec, quien destacó que el conocimiento abre caminos, sin embargo, el compromiso con la sociedad da sentido a lo que se hace diariamente.
Más adelante, se develó una placa de reconocimiento en honor a la casa de los Burros Pardos.







