Ciudad de México.- Una serie de amparos presentados en al menos cuatro estados mexicanos ha frenado los esfuerzos de la Fiscalía General de la República (FGR) para entregar a Estados Unidos al narcotraficante Rafael Caro Quintero. El líder del antiguo cártel de Guadalajara, involucrado en la muerte del agente de la DEA, Kiki Camarena, hace 38 años, ha promovido amparos en el Estado de México, Ciudad de México, Jalisco y Sinaloa, dificultando su extradición.
Funcionarios del gobierno federal informan que la batalla legal para lograr la entrega de Caro Quintero se intensifica, con la esperanza de concluir el proceso antes de que termine el año o a principios de 2024. Además de los amparos, la salud del narcotraficante, quien recientemente fue sometido a una cirugía de próstata, también presenta un obstáculo para su extradición.
El proceso legal contra Caro Quintero ha sido largo y complicado. A pesar de su liberación en 2013, la Primera Sala de la Corte revocó el amparo y ordenó su detención en 2015. Sin embargo, el capo continuó promoviendo amparos, incluso después de ser reaprehendido en 2022. Su hermana logró una suspensión que aún impide su deportación.
La estrategia de presentar amparos para evitar la extradición no es exclusiva de Caro Quintero. Otros criminales, como Néstor Isidro Pérez Salas, «El Nini,» presunto jefe de seguridad de Los Chapitos, han seguido el mismo camino. La jueza Cuarto de Distrito frenó temporalmente su extradición a Estados Unidos, marcando una tendencia entre sicarios y narcotraficantes.
A pesar de los obstáculos legales, el fiscal general de justicia de Estados Unidos, Merrick Garland, ha reiterado la determinación del gobierno estadounidense de buscar la extradición de Caro Quintero y otros criminales. Recientemente, la detención de «El Nini» también ha generado atención, destacando la constante lucha entre México y Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico.







