Saltillo, Coah.- El 10 de enero de 2010, Carlos Hinojosa llegó a las instalaciones de RCG Media con la esperanza de encontrar empleo. Ese día regresó a su casa con una sonrisa y el puesto de editor bajo el brazo. Su dedicación lo llevó, poco a poco, a ascender en el equipo: primero como camarógrafo y siete años después, en 2017, a tomar un nuevo desafío como reportero de Código Rojo.
Desde entonces, informar sobre accidentes, riñas, suicidios y otros eventos trágicos se ha convertido no solo en su labor diaria, sino también en su pasión.
A pesar de enfrentarse a escenas duras todos los días, Carlos reconoce que tiene un corazón sensible. Sin embargo, su profesionalismo lo impulsa a mantenerse firme y respetuoso en cada cobertura.
Entre los momentos más difíciles de su trayectoria, recuerda con claridad un atropellamiento que cobró la vida de una menor.
Cubrir temas tan delicados requiere dedicación y entrega.
«La sangre, los accidentes por alcance, las riñas y los suicidios son parte de nuestra agenda diaria, pero detrás de cada nota hay una historia que merece ser tratada con respeto», destacó Carlos Hinojosa.
También recuerda con nostalgia su primera cobertura como reportero, a la que llegó con nerviosismo, pero con gran entusiasmo.
«Era mi primera vez frente a una escena real. Esa experiencia me marcó y, hasta hoy, la recuerdo con claridad», compartió.
Trabajar de noche para ofrecer noticias frescas en la mañana es un reto que Carlos disfruta plenamente.
«Es una adrenalina única. Saber que nuestra labor es clave para que las personas despierten informadas y estén alertas durante el día. Hacemos todo con mucho respeto hacia nuestro público y hacia quienes protagonizan las noticias», señaló.







