México.- El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, atribuyó el lanzamiento de una botella en su contra durante su visita a Veracruz al descontento de los conservadores, tras la aprobación de la reforma al Poder Judicial. El incidente ocurrió el 22 de septiembre en el centro cultural Leyes de Reforma, donde fue recibido tanto con muestras de apoyo como de rechazo.

En su conferencia matutina, López Obrador minimizó el intento de agresión, afirmando que comprende el enojo de los opositores, pero aseguró que «no pasó nada» y que, con el tiempo, se les pasará el malestar.

Además, descartó cualquier acción legal contra el responsable, subrayando que su gobierno no reprime a la gente y pidió respeto y tolerancia en el proceso de transformación que lidera. También respondió a los gritos de «dictador» por parte de los manifestantes del Poder Judicial, calificando sus acusaciones de deshonestas y sin fundamento, reiterando que la reforma no perjudica a los trabajadores, pero sí combate el nepotismo dentro del sistema judicial.