Ciudad de México.- La FIFA fijó precios de hasta 10 mil 990 dólares para un asiento en la final de la Copa del Mundo, lo que equivale a cerca de 196 mil 600 pesos al tipo de cambio actual. Esta cifra posiciona a estas entradas como las más costosas registradas para un partido de futbol. En contraste, durante la candidatura conjunta de Estados Unidos, Canadá y México, se había proyectado un precio máximo de mil 550 dólares para ese mismo encuentro.

El incremento en los costos ha sido progresivo desde las primeras fases de venta. En diciembre, cuando se ofrecieron boletos a miembros de clubes de aficionados, el precio más alto era de 8 mil 680 dólares. Sin embargo, en la etapa más reciente de comercialización, iniciada esta semana, las tarifas subieron aún más. Como referencia, en la final del Mundial de Qatar, el boleto más caro tuvo un valor aproximado de mil 604 dólares, lo que evidencia el aumento significativo en esta edición.

La falta de transparencia en la estructura de precios y la implementación de un esquema dinámico, donde las tarifas cambian según la demanda, han dificultado conocer el costo real de las entradas. Esta situación ha generado inconformidad entre aficionados, quienes desde el año pasado calificaron los precios iniciales como una “traición monumental”. Aunque se ofrecieron algunas localidades desde 60 dólares, el encarecimiento ha sido notable, con incrementos de hasta 38% en la fase de venta abierta respecto a diciembre.