Durante la tarde el director de la Comisión Federal de Electricidad atacó por Twitter al Gobernador de Coahuila Miguel Ángel Riquelme acusándolo de tráfico de influencias cuando él tiene a familiares trabajando en puestos públicos, fué señalado por no hacer su declaración patrimonial completa e incluso lo buscan en Estados Unidos por secuestro, tortura y asesinato.
El verdadero ‘cáncer de México’
Desde el inicio Bartlett ha sido uno de los nombramientos más polémicos de López Obrador. Las cinco décadas de su currículo priista: fue director general de Gobierno con Luis Echeverría Álvarez, quien ordenó el “halconazo”, además incluye una secretaria de Gobernación durante el mandato de Miguel de la Madrid y de Educación con Carlos Salinas de Gortari.

La desconfianza en la democracia mexicana moderna tiene cara de Bartlett ya que la noche electoral del 6 de julio de 1988, siendo aún secretario de Gobernación, fue él quien anunció que “se cayó el sistema” y no iba a ser posible hacer públicos los resultados, esto dio el triunfo a Carlos Salinas sobre el candidato perredista Cuauhtémoc Cárdenas y abrió todo tipo de especulaciones, denuncias por fraude y supone uno de los últimos agujeros negros del priismo.

Lo busca la justicia estadounidense
Si vio la primera temporada de la serie Narcos, sabe quién era Enrique ‘Kiki’ Camarena. El agente de la DEA, de acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, fue asesinado por expolicías judiciales que seguían las órdenes de un grupo de narcotraficantes encabezados por Miguel Ángel Félix Gallardo, Ernesto Fonseca Carrillo y Rafael Caro Quintero, relacionados con autoridades federales y estatales.
Las autoridades estadounidenses aseguran que si el actual director de la Comisión federal de Electricidad, Manuel Bartlett Díaz, ingresara a ese país “sería inmediatamente detenido para ser interrogado por el caso del secuestro, tortura y asesinato del agente de la DEA Enrique ‘Kiki’ Camarena”, de acuerdo con una investigación realizada por la revista Proceso.

“Su nombre aparece en numerosas ocasiones y en varias páginas de los expedientes de la investigación abierta del caso Camarena. Si ingresa a Estados Unidos sería detenido para ser interrogado al respecto”, dijo a Proceso uno de los funcionarios estadunidenses.
“El señor Bartlett sabe que su nombre ha sido mencionado durante las décadas que lleva esta investigación en curso del caso Camarena y por eso tendría que declarar ante un Gran Jurado”, agregó otro funcionario del Departamento de Justicia de Estados Unidos a ese mismo medio.
AMLO lo protege
Durante el primer verano de la administración de AMLO, el director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), la segunda empresa pública más grande de México, fue acusado en una serie de investigaciones periodísticas de haber ocultado una millonaria fortuna en su declaración patrimonial la cual incluía 25 propiedades por valor de más de 800 millones de pesos (unos 42 millones de dólares) y 12 empresas, alguna incluso dedicada al sector de la energía, registradas a nombre de su pareja e hijos.

La secretaría de la Función Pública (SFP), el ministerio que fiscaliza las irregularidades administrativas, abrió una investigación propia y este jueves anunció los resultados: Bartlett no es culpable de nada. Ni conflicto de interés, ni enriquecimiento oculto, ni tráfico de influencias. La SFP ha descartado todas las acusaciones, vertidas en 33 denuncias.
“No se encuentran elementos para imputar faltas administrativas graves. Bartlett no estaba obligado a declarar los bienes investigados porque en entre los investigados en la red de vínculos familiares y de negocios investigadas, no hay relación de matrimonio, concubinato o dependencia económica”, apuntó en una rueda de prensa la secretaria Irma Eréndira Sandoval.
Es de familia
El caso más reciente con el que se relaciona a Bartlett fue la asignación de su sobrino Rodrigo Abdala Dartigues, quien es “súper delegado” federal en Puebla en la Secretaría de Bienestar y presuntamente tiene un salario mayor al de López Obrador, esto a pesar de que AMLO prometió que acabaría con el nepotismo y que los funcionarios públicos ya no tendrían privilegios. Fue relevado de su cargo en marzo y a pesar de que recibió cinco denuncias por desvío de fondos a campañas electorales, no obtuvo ninguna sanción legal.
Antes de eso en, en plena contingencia derivada de la COVID-19, su hijo León Manuel Bartlett Álvarez vendió al IMSS 20 ventiladores respiratorios a un precio 85% mayor. “El hijo de tigre” negó los resultados de la investigación realizada por Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) asegurando que la vente se dio de forma transparente, que no hubo un sobreprecio y que el costo fue elevado por el mercado.
La empresa de León Manuel, Cyber Robotics, dedicada a la distribución de equipo médico, ya había estado en polémica al recibir un contrato directo de dos millones de pesos de una de las adjudicaciones públicas directas ya en tiempos del Gobierno de López Obrador, en concreto, a favor de la secretaría de la Marina. Al respecto, el gobierno de AMLO se limitó a defender que los hijos de Bartlett “son mayores de edad y no son dependientes de su padre”.







