Ciudad de México.-  La policía ha informado que se descubrieron 22 nuevos cadáveres en un bosque del sur de Kenia, elevando el número total de presuntos miembros de una secta cristiana que ayunaron hasta la muerte para reunirse con Jesucristo. La comisionada regional de policía de la Costa keniana, Rhoda Onyancha, anunció en una conferencia de prensa que la excavación de las fosas comunes continuará la próxima semana, ya que la cifra de víctimas sigue aumentando. Además, se ha detenido a un sospechoso más, elevando el número total de implicados a 26.

En cuanto a las personas desaparecidas, se ha reportado un aumento de uno, llegando a un total de 610. Por otro lado, se ha mantenido el número de personas rescatadas con vida en 72. La mayoría de los cuerpos de la llamada «masacre de Shakahola» han sido exhumados de tumbas y fosas comunes en el bosque, a excepción de algunos que fallecieron en el hospital debido a su grave estado de salud. Las autopsias revelaron que al menos tres menores y un adulto tenían señales de estrangulamiento y asfixia, además de mostrar signos de inanición.

Las primeras investigaciones policiales sugieren que los fieles eran obligados a continuar con el ayuno, incluso si deseaban abandonarlo. El líder de la secta, el pastor Paul Mackenzie Nthenge, y otros 16 sospechosos, incluyendo a su esposa, están detenidos mientras se lleva a cabo una investigación. La detención del líder de la secta fue extendida por treinta días después de que el tribunal de Shanzu ordenara su retención. Una comisión de investigación presidida por la jueza Jessie Lesiit ha sido establecida para esclarecer los hechos y determinar las posibles negligencias administrativas o de seguridad.

Paul Mackenzie Nthenge, líder de la Iglesia Internacional de las Buenas Nuevas, ha estado bajo custodia policial desde mediados de abril. Anteriormente, fue arrestado por la muerte de dos niños en circunstancias similares, pero fue puesto en libertad bajo fianza.