Teherán.- En el marco de las celebraciones por el Día del Golfo Pérsico, el líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí, emitió un mensaje contundente que redefine el equilibrio de poder en el Medio Oriente. El mandatario afirmó que, tras la «vergonzosa derrota» de las fuerzas estadounidenses, ha comenzado un capítulo «brillante» para la región, caracterizado por la ausencia de intervención extranjera y el control soberano sobre el Estrecho de Ormuz.
Jameneí aseguró que las bases militares de EE. UU. han demostrado ser incapaces de garantizar la seguridad propia o la de sus aliados, sugiriendo que el destino de los «extranjeros maliciosos» no es otro que «el fondo de las aguas» del Golfo.
El control del Estrecho: De ruta libre a peaje soberano
Uno de los puntos más disruptivos del discurso fue la ratificación de las nuevas normas de tránsito impuestas por Teherán. Tras el bloqueo iniciado como respuesta a la guerra con Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero, Irán ha comenzado a cobrar cuotas de tránsito a los buques que desean cruzar el estrecho.
- Impacto Económico: El Banco Central de Irán confirmó que ya ha comenzado a recibir pagos por este concepto.
- Crisis Energética: Debido al cerco naval y al bloqueo iraní, la circulación de petroleros ha caído drásticamente, afectando la ruta por la que solía transitar el 20 % del crudo mundial.
- Precios al alza: Esta situación ha disparado el precio internacional del petróleo, generando una crisis de suministros en los mercados globales.
Un desafío a la hegemonía occidental
Para Jameneí, el futuro del Golfo Pérsico debe estar exclusivamente al servicio del progreso y la prosperidad de las naciones que lo integran, eliminando la dependencia de potencias situadas a «miles de kilómetros de distancia».
«Por el poder de Dios, el brillante futuro de esta región será un futuro sin Estados Unidos», sentenció el líder iraní, subrayando que las nuevas políticas de gestión traerán «comodidad y bienestar» a los países vecinos que se alineen con la visión de Teherán.






