Los vehÍculos de combustión interna y los autos eléctricos tuvieron una contienda para los años de 1900 en la que estuvieron en condiciones de competir entre sí, por la supremacía en el mercado de la movilidad mundial, pero las estrategias de producción en serie de Henry Ford, dejaron atrás a los “hummingbirds”, autos eléctricos que ya se distribuían en Gran Bretaña para ese año. Desde entonces los autos de combustión interna han predominado el mercado mundial, demostrando que la implementación en la sociedad de ecotecnias e innovaciones tecnológicas en pro del medio ambiente, nunca ha sido un tema fácil, ya que existe un sistema económico global que rige los comportamientos de consumo humano.
Un claro ejemplo de esto es la lenta, lentísima, entrada de la industria de autos eléctricos e híbridos en México. Para darnos una idea, actualmente existe una oferta de poco más de 20 opciones de autos eléctricos en el país, sin contar a los autos híbridos que ya están en circulación, en comparación con los cerca de 400 modelos de autos que conforman la oferta automotor nacional, tal vez por eso en México existen tan solo 682 puntos de carga para autos eléctricos, de los cuales en Saltillo y zonas aledañas tenemos únicamente dos, en comparación con ciudades como San Luis Potosí que tiene 10 estaciones eléctricas.
Nissan definitivamente lleva la batuta en nuestro país, en cuanto a venta de autos eléctricos, pero ¿Porque las demás marcas automotrices no han desplegado una importante infraestructura de puntos de carga eléctricos o venta de vehículos eléctricos en la región norte del país? Como sí está ocurriendo en el centro y sur, incluso en Monterrey pero ¿Cuándo llegará la modernización automotriz a Coahuila? Uno pensaría que por formar parte del conglomerado industrial de fabricantes de autos del norte del país, por obligación deberíamos tener un mercado exigente y vanguardista, pero la triste realidad es que representamos a un mercado aún muy lejano de los mercados europeo y asiático, que están comenzando a utilizar energías limpias sobre el actual sistema de autos de combustión interna.
Recordemos que como país, estamos muy lejos de cumplir con los compromisos firmados en el Acuerdo de París en 2015, por nuestras altas emisiones de CO2 a la atmósfera con más de 742 millones de toneladas al año cuando deberíamos emitir no más de 320 millones de CO2 según datos de Iniciativa Climática de México (IMC). Afortunadamente este mes Joe Biden firmó una orden ejecutiva en la que que el 40-50% de sus automóviles vendidos para 2030 serán vehículos eléctricos, lo cual fue apoyado por la industria automotriz y de inmediato General Motors informó que hará cambios en su oferta de modelos compactos para enfocarse en la venta de modelos más rentables y poder destinar millones de dólares en el próximo plan de electrificación global.
Con este cambio de paradigma tecnológico y sobretodo económico, EUA espera ahora no quedarse atrás en la carrera de la supremacía automotor global, así que paradójicamente, más pronto de lo que esperamos, en esta región del país seguramente estaremos viviendo en carne propia la célebre frase del marketing “Renovarse o morir” en cuanto al tema climático, energético e industrial.






