Saltillo, Coah.- Calles como cinco de febrero, ocho de mayo, Escuela y Paseo de la Reforma de la colonia Provivienda y San Ramón, han sido literalmente secuestradas por camiones de transporte de personal de la compañía Settepi.

No obstante que a metros está ubicado su centro de operaciones, los propietarios de estas chatarras las han dejado paradas en las calles de estos sectores, lo que ha provocado la inconformidad de los vecinos.

Lejos de la imagen que representan los autobuses sucios y abandonados, estos sirven para que malvivientes los utilicen como lugares donde se embriagan y drogan, amen a decir que son baños públicos.

En repetidas ocasiones, los inconformes han manifestado su solicitud de retirarlos, pero aseguran que hay en el fondo tráfico de influencias, puesto que el problema radica desde hace años y no hay solución a la petición.

Los camiones se han convertido incluso, en un foco de infección, a su alrededor permanecen montones grandes de basura que no es vista por los recolectores por la obstrucción de las unidades de grandes dimensiones.