Ciudad de México.- El trágico homicidio del niño Dante Emiliano en Tabasco, ocurrido el 21 de mayo, no es un incidente aislado, sino parte de una preocupante tendencia nacional. Según un informe de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), entre enero y abril de 2024 se registraron 245 homicidios con arma de fuego de personas de entre 0 y 17 años, un incremento del 4.7% en comparación con los 234 casos registrados en el mismo período de 2023. Durante el sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador, se han contabilizado al menos 4,180 casos de homicidios de menores hasta abril, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

El informe de Redim revela que el 90% de las víctimas de homicidios con arma de fuego en el primer trimestre de 2024 eran hombres y el 10% mujeres. Guanajuato, Estado de México y Jalisco son los estados con mayor cantidad de estos homicidios, concentrando uno de cada tres casos a nivel nacional. La gravedad de la situación se refleja en que solo de enero a marzo de 2024 se registraron más homicidios con arma de fuego de menores en México que los homicidios intencionales en países en conflicto como Israel en todo un año. Estos datos subrayan un aumento del 10.4% en comparación con el mismo período de 2023.

La Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) ha expresado su preocupación por la violencia creciente contra menores, citando no solo el caso de Dante Emiliano, sino también el de Javier Modesto Moreno, un niño indígena de tres años desaparecido en Romita, Guanajuato, el 15 de mayo. Estos actos reflejan una alarmante crisis de seguridad y derechos humanos en México, que exige una respuesta contundente de las autoridades para proteger a los más vulnerables.