Ciudad de México.- En el primer bimestre de 2024, los decomisos de fentanilo en la frontera sur de Estados Unidos aumentaron en un 184%, con la incautación de 231.2 millones de dosis de esta peligrosa droga. Esta noticia es un indicador positivo en la lucha contra el narcotráfico que el gobierno de Joe Biden ha emprendido desde abril del año pasado, cuando presentó cargos contra 28 miembros del cártel de Sinaloa, incluyendo a los tres hijos de Joaquín «El Chapo» Guzmán.
La ofensiva del gobierno estadounidense ha dado sus frutos, especialmente en el último bimestre de 2023, cuando se incautaron 81.3 millones de dosis de fentanilo, lo que representa una reducción significativa en comparación con los 231.2 millones de dosis decomisadas en el primer bimestre de 2024. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos del gobierno, el 93% de los aseguramientos de fentanilo se siguen dando en zonas controladas por la célula de Los Chapitos del cártel de Sinaloa, como los pasos fronterizos de San Diego, California, y Tucson, Arizona.
La zona de la frontera con Tijuana, Baja California, es particularmente vulnerable al tráfico de fentanilo, ya que la Patrulla Fronteriza ha decomisado el 78.3% del total de fentanilo incautado a lo largo de la frontera con México en esa zona. La facción de Los Chapitos tiene un control absoluto de la ciudad de San Isidro, donde se encuentra la aduana con Tijuana, lo que significa que es la puerta de entrada hacia zonas más pobladas de la costa oeste como San Diego, Los Ángeles o San Francisco.
La denuncia judicial en contra de Los Chapitos parece haber perdido el poder que tuvo en un principio, ya que el flujo de droga sigue siendo alto en la zona controlada por este cártel. Por lo tanto, es necesario que el gobierno de Estados Unidos continúe con su lucha contra el narcotráfico y refuerce las medidas de seguridad en las zonas fronterizas para evitar la entrada de drogas peligrosas como el fentanilo.







