Ciudad de México.- Al menos 11 personas murieron en Ucrania tras un nuevo ataque masivo ruso que impactó principalmente a Kiev, donde resultó dañada la catedral de la Dormición, ubicada en el histórico Monasterio de las Cuevas. Autoridades locales reportaron además decenas de heridos.
Los bombardeos dejaron cinco fallecidos en la capital, cinco más en otras regiones del país y provocaron incendios en distintos puntos. Rusia afirmó que la ofensiva estuvo dirigida contra instalaciones militares, mientras que Ucrania acusó a Moscú de atacar deliberadamente un importante sitio religioso y cultural.
La Unesco condenó los daños causados al complejo, considerado Patrimonio Mundial, mientras el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, pidió a los líderes del G7 incrementar la presión sobre Rusia y reforzar el apoyo militar a Ucrania.







