Ciudad de México.- Kiev, la capital de Ucrania, fue blanco de un devastador ataque con drones por parte de Rusia en la madrugada del sábado, marcando el mayor asalto desde el inicio de la invasión en febrero de 2022. El ataque dejó cinco heridos y dejó a decenas de edificios sin electricidad. Curiosamente, el bombardeo coincidió con el día de la conmemoración del Holodomor, la gran hambruna de la década de 1930, que Ucrania considera un «genocidio» orquestado por Joseph Stalin, provocando la muerte de millones de ucranianos.

La fuerza aérea ucraniana respondió a la ofensiva, derribando 71 drones de ataque Shahed de fabricación iraní lanzados por Rusia durante la noche. Sin embargo, el ataque resultó en cinco personas heridas, incluido un niño de 11 años, y fue descrito por las autoridades locales como el «más masivo desde el inicio de la invasión». La alerta aérea en la capital se extendió durante seis horas, durante las cuales la caída de escombros de los drones provocó incendios y daños en varios edificios, según el alcalde de Kiev, Vitali Klitschko.

El impacto del ataque se extendió más allá de las heridas y los daños materiales, ya que también provocó cortes de energía a gran escala en Kiev. El Ministerio de Energía del país informó la ruptura de una línea de alimentación eléctrica, lo que generó preocupaciones adicionales en medio de las bajas temperaturas. Residentes en el distrito Dniprovsky fueron testigos de la limpieza de cristales y la presencia de ambulancias en la zona afectada.

Con la llegada del invierno, la población de Kiev teme una nueva ola de bombardeos rusos contra sus infraestructuras energéticas, recordando la situación del invierno de 2022, cuando millones de personas se quedaron sin electricidad en medio de una ola de frío. Las autoridades ucranianas destacaron la «elección simbólica» de Rusia al lanzar el ataque en el día de la conmemoración del Holodomor, una tragedia que sigue generando tensiones históricas entre ambos países. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, condenó el ataque, calificándolo como un intento de sometimiento que «falló».