Al menos 28 personas murieron y más de una decena resultaron heridas en un ataque armado perpetrado por supuestos insurgentes en la región de Pahalgam, en la Cachemira controlada por la India. Los responsables no han sido detenidos.
El atentado ocurrió en una pradera frecuentada por turistas, donde al menos cuatro hombres armados abrieron fuego a corta distancia. La mayoría de las víctimas eran ciudadanos indios y varios heridos fueron trasladados en helicóptero debido a la ubicación del lugar.

Las autoridades calificaron el hecho como un atentado terrorista y señalaron que representa uno de los ataques más graves contra civiles en los últimos años en la región.
El grupo armado Frente de Resistencia (TRF), fundado en 2019, reivindicó la autoría del ataque, según medios locales. El TRF surgió meses después de que el gobierno indio revocara la autonomía de Cachemira, y desde entonces ha sido vinculado a varios hechos violentos.

El ministro del Interior, Amit Shah, y el ministro de Defensa, Rajnath Singh, se trasladaron a Cachemira para supervisar las acciones de seguridad y anunciaron que el Gobierno responderá de manera fuerte y clara.
Por su parte, el primer ministro de la India, Narendra Modi, interrumpió una visita oficial en el extranjero para regresar al país.







