Estados Unidos.- La misión Artemis II se encuentra en su fase final luego de completar un recorrido alrededor de la Luna. Tras varios días en el espacio, los astronautas iniciaron el trayecto de regreso a la Tierra a bordo de la cápsula Orión, con la que alcanzaron una distancia récord para una misión tripulada.

Durante la travesía, llevaron a cabo observaciones científicas y obtuvieron imágenes del satélite natural, aportando datos relevantes para futuras expediciones.

El regreso es considerado uno de los momentos más críticos de toda la operación. La nave debe atravesar la atmósfera terrestre a gran velocidad, lo que provoca temperaturas extremas que ponen a prueba su escudo térmico.

Esta etapa implica un alto nivel de riesgo, ya que cualquier falla durante el proceso podría comprometer la seguridad de la tripulación en cuestión de minutos.

Una vez superada esa fase, la cápsula reducirá su velocidad con ayuda de paracaídas hasta descender en el océano Pacífico, en una zona cercana a la costa de California.

Equipos especializados estarán a cargo del rescate de los astronautas, quienes serán trasladados a una embarcación militar para recibir una primera evaluación médica tras su llegada.