México.- Lo que debía ser un duelo de alto impacto en la Liga MX terminó en una bochornosa batalla campal que se extendió desde el terreno de juego hasta la zona de vestidores. Tras el silbatazo final del encuentro entre América y Toluca, los ánimos se desbordaron luego de una artera agresión del brasileño Helinho, desatando un conato de bronca que involucró a capitanes, cuerpos técnicos y hasta aficionados.
El incidente ha puesto bajo la lupa los protocolos de seguridad del inmueble, especialmente en las nuevas áreas de lujo donde la proximidad entre jugadores y seguidores facilitó el conflicto.
El detonante: Una patada y reclamos
La tensión estalló cuando el futbolista del Toluca, Helinho, fue expulsado tras propinarle una fuerte patada a Alan Cervantes. La acción provocó el reclamo inmediato de Alejandro Zendejas, quien también terminó siendo agredido por el brasileño.
Sin embargo, lo peor ocurrió camino a los túneles. Al dirigirse a los vestidores, Helinho se encaró con el capitán azulcrema, Henry Martín, y miembros del staff del América, quienes le recriminaron su conducta violenta en la cancha. En ese momento, Shayr Mohamed (hijo de Antonio «Turco» Mohamed y parte del entorno escarlata) y otros elementos del Toluca intervinieron, escalando la discusión a los golpes.
Espectáculo de cristal: Aficionados se involucran
Uno de los puntos más críticos se vivió en la nueva zona del Estadio Banorte, la cual está dividida únicamente por una pared de cristal. Los aficionados situados en esta área VIP presenciaron la riña a escasos centímetros, y algunos intentaron participar activamente:
Insultos y señas: Un seguidor americanista increpó duramente a Helinho; el brasileño respondió con señas obscenas hacia la tribuna.
Intento de agresión: El mismo aficionado fue captado buscando desesperadamente una puerta de acceso para ingresar a la zona de vestidores e intentar golpear al atacante de los Diablos Rojos.
Intervención de seguridad y directivas
La seguridad del estadio se vio superada momentáneamente por la magnitud del conflicto. Fue necesaria la intervención de Antonio Ibrahim, director deportivo del América, quien descendió a la zona de conflicto para intentar calmar a sus jugadores y separar a los integrantes del staff de ambos equipos.







