Monterrey.- El Estadio BBVA se despidió formalmente como sede de la Copa Mundial 2026 con un partido de antología donde Países Bajos quedó eliminado en tanda de penales ante Marruecos. Sin embargo, más allá del resultado en la cancha, el gran señalado de la jornada en las plataformas digitales fue el gobernador de Nuevo León, Samuel García Sepúlveda, quien se ha consolidado como el personaje más «salado» de la justa mundialista tras errar de forma consecutiva cada una de sus predicciones futbolísticas.
Ante los nulos aciertos del mandatario regiomontano, la afición mexicana ha inundado las redes sociales con una peculiar petición de cara al crucial duelo de este martes 30 de junio, donde la Selección de México se medirá ante Ecuador en el Estadio Azteca por el pase a los Octavos de Final: le exigen a Samuel García que se vista con la playera ecuatoriana para transmitirle su «mala suerte» al rival del Tri y asegurar el boleto para el equipo de Javier Aguirre.
La obsesión naranja que costó apuestas y sueldos
La historia de desencuentros entre los pronósticos del gobernador y la realidad comenzó desde antes del sorteo oficial del torneo. García Sepúlveda apostó públicamente su sueldo a que Monterrey albergaría el Centro de Concentración de Países Bajos o, en su defecto, partidos de la Fase de Grupos de la «Naranja Mecánica», una coincidencia de color que pretendía ligar al equipo europeo con Movimiento Ciudadano, el partido político en el que milita.

Sin embargo, la FIFA envió al cuadro neerlandés a territorio estadounidense. La luz de esperanza llegó cuando las llaves eliminatorias mandaron a Países Bajos al «Gigante de Acero». Adoptando una postura más cercana a la de un barrista que a la de un mandatario estatal, Samuel García llegó a recibir personalmente en la frontera con Estados Unidos al camión de los aficionados europeos, garantizándoles un pase a Octavos de Final que terminó por derrumbarse desde los once pasos ante el combinado marroquí.

El «efecto» también alcanzó a Japón
El equipo europeo no fue la única víctima de los vaticinios del ejecutivo estatal. En días pasados, García Sepúlveda se colocó la playera de la Selección de Japón cuando el cuadro asiático disputó en Monterrey el histórico partido número 1000 en la historia de las Copas del Mundo ante Túnez; esto a pesar de que la directiva nipona desairó las instalaciones de entrenamiento de Tigres y Rayados por considerarlas de «baja calidad».
La supuesta «maldición» se consumó este lunes 29 de junio en Houston, cuando los Samuráis Azules cayeron eliminados de forma dramática ante Brasil con un gol de Gabriel Martinelli al minuto 95. Ni los pronósticos de la Inteligencia Artificial (IA), que daban como favorito a Japón, pudieron contrarrestar el respaldo moral del gobernador neoleonés.

Ante esta racha de derrotas en el plano deportivo, la ciudadanía del norte del país ha endurecido las críticas, exigiendo a Samuel García a través de comentarios y memes que cese sus intervenciones en el ámbito del futbol y concentre sus esfuerzos en la administración pública de Nuevo León durante lo que resta de su sexenio. Por lo pronto, el «arma secreta» que pide la fanaticada azteca para hoy es ver al mandatario portando los colores de Ecuador.







