España. – La «Motomami» ha evolucionado. Rosalía con el «Lux Tour», nos deja una propuesta que no solo reafirma su dominio en la música urbana y experimental, sino que la posiciona como una artista multidisciplinaria capaz de romper cualquier molde escénico.
Con una puesta en escena que apuesta por la estética futurista y una narrativa que entrelaza la alta costura con la tecnología de punta, la catalana demostró por qué es considerada una de las figuras más influyentes de la industria actual.
Rosalía sorprendió a la audiencia al ejecutar una pieza de ballet clásico en medio del escenario. Esta faceta, alejada de sus habituales coreografías de danza contemporánea y urbana, dejó boquiabiertos a los asistentes y confirmó la versatilidad de su formación artística.
El «Lux Tour» no es solo una serie de conciertos; es una experiencia inmersiva. La narrativa escénica de esta gira mezcla elementos de la danza contemporánea con una fuerte carga de diseño de moda, creando una atmósfera que se siente más cercana a una instalación de arte moderno que a un recital convencional.
«El objetivo de esta gira es ofrecer un espectáculo de alto nivel que trascienda la música y se convierta en una experiencia visual completa», señalaron fuentes cercanas a la producción de la artista.






