Jalisco.- El «reinado de terror» de Nemesio Oseguera Cervantes concluyó en un entorno de opulencia que contrasta con la violencia que marcó su trayectoria. El líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) eligió el exclusivo fraccionamiento Tapalpa Country Club, incrustado en la sierra jalisciense, como su último escondite antes de ser abatido por fuerzas federales el pasado domingo.

Diversos medios lograron el acceso al inmueble, revelando la intimidad del capo y el trayecto exacto que recorrió en su intento desesperado por evadir la justicia por última vez.

La residencia, una edificación de dos niveles con arquitectura moderna, fue diseñada para ofrecer confort y seguridad en una zona de difícil vigilancia. Los acabados reflejan el poder adquisitivo del narcotraficante más buscado del mundo:

  • Interiores: Espacios amplios con iluminación cálida, ventanales panorámicos que permiten una vista total del entorno y acabados en maderas finas de la región.
  • Mobiliario: La casa estaba equipada con muebles de alta gama que contrastan con la rusticidad de la sierra.
  • Espiritualidad: En el interior se documentó un altar con diversas imágenes religiosas, un elemento común en la iconografía de los líderes del narcotráfico mexicano.

500 metros hacia el final
El operativo federal no permitió a Oseguera Cervantes utilizar sus rutas de escape habituales. Según el registro visual del sitio, desde el jardín trasero de la propiedad nace un sendero que se interna directamente en la maleza del cerro.

Fue en este trayecto de apenas 500 metros donde «El Mencho» intentó perderse entre la vegetación. Sin embargo, el cerco de las fuerzas especiales fue superior; el capo fue alcanzado por los proyectiles antes de lograr ocultarse en la profundidad de la montaña.

Tras ser herido de gravedad en el cerro, los protocolos de extracción se activaron de inmediato. Oseguera Cervantes fue subido a un helicóptero militar para ser trasladado de urgencia a un hospital cercano. Sin embargo, la gravedad de las heridas sufridas durante el enfrentamiento superó la asistencia médica: murió en pleno vuelo, marcando el fin de una era para el crimen organizado en México.