Sinaloa.- Pedro de Legarreta Lores, presidente de la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF) en Sinaloa, fue asesinado en su domicilio tras intentar frustrar un asalto a mano armada. La organización confirmó la noticia y lamentó profundamente su fallecimiento, destacando su compromiso con el desarrollo social y la participación ciudadana en la entidad.

El ataque ocurrió en el contexto de la creciente inseguridad en Sinaloa, una problemática que afecta diariamente a miles de familias en el estado. Hasta el momento, no se tiene información sobre los responsables ni su paradero, lo que refleja el clima de impunidad que impera en la región.

Un líder comprometido con la comunidad
Pedro de Legarreta era conocido por su incansable trabajo en favor de las familias sinaloenses, promoviendo la participación ciudadana para construir un entorno más seguro y justo. La UNPF destacó su trayectoria en el ámbito del servicio social, donde trabajó activamente para impulsar iniciativas que fortalecieran el tejido social y la protección de las familias.

“Durante semanas, la familia de Pedro de Legarreta se encontraba en resguardo debido al clima de inseguridad en Sinaloa. Esta ola de violencia lo alcanzó en su propio hogar, como a muchas otras víctimas que viven en el miedo y la desolación, sin encontrar ayuda ni protección de las autoridades locales”, señaló la organización en un comunicado.

Un llamado urgente a las autoridades
La Unión Nacional de Padres de Familia condenó el asesinato y exigió acciones inmediatas a los tres órdenes de gobierno para combatir la inseguridad. En su pronunciamiento, subrayó la negligencia de las autoridades frente a un problema que, según sus palabras, ha rebasado su capacidad de respuesta.

“Este crimen representa un alarmante llamado para que las autoridades estatales fortalezcan las medidas de seguridad y prevención. No podemos seguir permitiendo que la vida de personas comprometidas, como nuestro compañero Pedro, sea arrebatada por la ineptitud de quienes nos gobiernan”, expresó la organización.

La violencia en Sinaloa, una crisis sin tregua
El asesinato de Pedro de Legarreta Lores se suma a la ola de violencia que azota Sinaloa, donde los ciudadanos enfrentan un estado de vulnerabilidad constante. Organizaciones sociales y civiles han alzado la voz para denunciar la falta de estrategias eficaces por parte de las autoridades y exigir que se garantice la seguridad de la población.

Este lamentable suceso no solo deja un vacío en la comunidad de Sinaloa, sino que también resalta la urgencia de implementar políticas públicas que prioricen la protección de las familias frente a la creciente inseguridad.

Mientras tanto, la familia de Pedro de Legarreta, sus compañeros en la UNPF y la sociedad sinaloense exigen justicia para honrar su memoria y evitar que más personas sufran el mismo destino en un estado que lucha por recuperar la paz.