México.- La espera de años terminó, y la Ciudad de México vivió una noche mágica con el concierto de BTS, que sin importar si estaban dentro o fuera del Estadio GNP Seguros, las Armys lo vivieron como nunca.
El ambiente en los alrededores del Autódromo Hermanos Rodríguez fue una fiesta absoluta. Miles de seguidores que no alcanzaron boleto para el show se congregaron en las inmediaciones para entonar a todo pulmón los éxitos de la agrupación surcoreana.
A través de videos, se pudo observar a cientos de fanáticos del grupo corear sus canciones y gozando el concierto a través de un pedazo donde se veía la pantalla, incluso gente arriba de los árboles disfrutaron de la velada.
Cualquier ángulo que permita ver un destello de las luces o un fragmento de las pantallas de video fue motivo de celebración y gritos de júbilo entre los asistentes.
La presencia de BTS en México no solo es un evento musical, es un fenómeno cultural que ha paralizado la capital y ha dejado claro que la conexión entre el grupo y su público mexicano es una de las más poderosas de la industria global.






