Saltillo.- Han pasado más de tres años desde que una noche, un sujeto en estado de ebriedad perdió el control de su automóvil y se impactó en un poste propiedad de la Comisión Federal de Electricidad y desde entonces, la estructura de cemento representa un peligro para los vecinos de las calles Felipe Berriozábal y Vicente Rivapalacio de la colonia Guayulera.
Cansada de la nula atención por parte de la empresa paraestatal, la señora, Martha Cantú, vecina del sector, pide a las autoridades municipales atiendan el reporte que por más de tres años han hecho y sea retirado el poste, el cual, prácticamente está sujetado por los cables de electricidad.

El riesgo es evidente y las imágenes de RCG Media hablan por sí solas, los daños que tiene el poste son muchos y las débiles varillas no tardan en ceder al peso, por lo que las autoridades están a tiempo de evitar suceda una tragedia.







