México.- México es el país más peligroso en el mundo para ejercer el periodismo, pero al presidente Andrés Manuel López Obrador parece no importarle.
Ayer ofreció su “solidaridad” por el atentado del jueves contra el periodista Ciro Gómez Leyva, pero aprovechó para arremeter contra los medios acusándolos de sentirse selectos e inteligentes.
“No hay ningún equilibrio, no hay objetividad, no hay profesionalismo. Todo está cambiando y no quieren que existan las mañaneras, que no existiera el derecho a disentir, la réplica, muestran su autoritarismo”, dijo al defender sus conferencias desde Palacio Nacional.
Acusó al propio Gómez Leyva, Grupo Reforma y otros periodistas como Denise Maerker, Joaquín López Dóriga, Jorge Ramos y Carlos Loret de Mola, de ser voceros del conservadurismo por proteger intereses de élite.
“Si yo les recordara lo que ha hecho todo este grupo, que son de la élite, de lo más selecto de los medios de información, que ganan hasta un millón de pesos mensuales. Por qué dicen que ‘se estigmatiza en las mañaneras’. Ahora se hacen las víctimas. Y ni que fueran lumbreras, ¿no?, ni que fueran tan inteligentes, es que tienen una misión el proteger intereses de grupos. Jorge Ramos, por ejemplo, debe de ganar como 3 millones de pesos mensuales, y así todos ellos”, señaló el Presidente.
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“Puede ser una respuesta de grupos contrarios a nosotros, para afectarnos () para afectar a nuestro Gobierno, porque la gente sabe muy bien de que nosotros somos respetuosos de la vida y no nos atreveríamos a hacer una cosa así”, aseguró. Con información de Reforma







