España.- El pasado martes 27 de enero, Movistar Plus+ estrenó «Cuando nadie me ve», una serie documental que rompe el cristal de la estrella internacional para mostrar la vulnerabilidad de Alejandro Sanz. Dirigida por Álvaro Ron, la producción de tres episodios se aleja de la biografía complaciente para adentrarse en las luces y sombras de un artista que, por primera vez, habla abiertamente de cómo la fama extrema estuvo a punto de quebrar su salud física y mental.

Uno de los ejes centrales del relato es su relación con la modelo mexicana Jaydy Michel, su primera esposa y madre de su hija Manuela, un vínculo que quedó marcado por un asedio mediático sin precedentes tras su boda en Bali en 1999.

El costo de la fama: Estrés y calvicie
Sanz describe el regreso de su ceremonia espiritual en Bali como el inicio de una «revolución» insoportable. En el documental, el cantante no utiliza eufemismos para describir a los paparazzi de la época, calificándolos como «acosadores profesionales».

El artista relata cómo los fotógrafos se saltaban semáforos, subían escaleras para retratar el interior de su casa y lanzaban insultos o amenazas para obtener una reacción.

El nivel de angustia derivó en un estrés extremo. «Se me caían los trozos de pelo, me salían calvas del estrés que me provocaban», confiesa Sanz, señalando que aquel acoso debería ser ilegal.

Para poner fin a la vigilancia constante, Alejandro Sanz revela una anécdota tan absurda como efectiva. Agotado por el seguimiento de un paparazzi en particular, decidió combatir el fuego con humor bizarro:

“Contraté a dos tipos vestidos de pollo y se los mandé a él y a su familia. Los puse en su casa para que les acompañaran a todas partes”, relata el músico entre risas.

La táctica funcionó. Según el cantante, la presión de tener a «dos pollos gigantes» siguiendo cada movimiento del fotógrafo frente a su familia fue tal, que la esposa del paparazzi le dio un ultimátum: “O el pollo o yo”. El acoso terminó poco después.

Más allá de las anécdotas con la prensa, la serie profundiza en la conexión inmediata que tuvo con Jaydy Michel en 1997 y el significado emocional de su unión. Sin embargo, el documental también aborda los errores internos que, sumados a la presión externa, fracturaron la relación.