México.- Alejandro Fernández, el cantante de 52 años, decepcionó a los asistentes con su extraño comportamiento en su concierto de antier en la Arena Ciudad de México. El evento fue parte de una presentación privada de maquillaje, y aunque el público esperaba entonar sus canciones, el aparente estado etílico del cantante lo hizo imposible.

«El Potrillo», un destacado representante del género regional mexicano, se ha convertido en tema de conversación en las redes sociales, donde circulan videos de su actuación. Fue evidente que no estaba en condiciones óptimas para ofrecer un espectáculo de calidad, como suele hacerlo.

Hijo de la leyenda de la música mexicana, Vicente Fernández, Alejandro intentó cantar durante su presentación, pero en varios momentos se notó que estaba somnoliento y se quedó paralizado en el escenario durante varios segundos, mientras el público, perplejo, grababa el momento con sus teléfonos móviles.

Además de comenzar una hora después de lo programado, en varios momentos del espectáculo, «El Potrillo» no cantaba y le daba la oportunidad al público de tomar el relevo mientras él cerraba los ojos. Fernández parecía quedarse dormido en varios momentos antes de volver a reaccionar y seguir cantando, como lo mostró un video grabado por un asistente y transmitido en el programa «De Primera Mano».


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El concierto de Alejandro Fernández terminó con numerosos asientos vacíos, ya que la gente, al darse cuenta de que no estaba en buenas condiciones, comenzó a retirarse, dejando el recinto casi vacío.

No es la primera vez que Alejandro Fernández ofrece un concierto en estado inconveniente, ya ha sucedido en palenques anteriormente. Recientemente, se volvieron virales dos momentos: cuando se molestó porque el público no estaba cantando y cuando hizo un comentario desagradable sobre la familia de Pepe Aguilar.

A principios de septiembre, Alejandro le dio la bendición a sus hijos Tinu y Emi, quienes debutan en la música, aunque no en el género regional, que ya cantan sus otros dos hijos, Alex y Camila, convirtiendo a «El Potrillo» en abuelo.