Coahuila.- Las fuertes lluvias en la región Centro provocaron que salieran las aguas negras de la corrupción del exalcalde Alfredo Paredes, hoy protegido de Mario Dávila.
Y mientras los malos manejos salen a la luz, el tesorero municipal René Flores presumió la compra de un vehículo de lujo Grand Cherokee, cuyo precio oscila entre el millón y medio de pesos.
Alfredo Paredes anunció con bombo y platillo el drenaje pluvial en la colonia Las Flores, pero salió peor: la obra pública se rompió y el agua inundó las viviendas de las familias que ya demandaron al alcalde Mario Dávila que haga una investigación sobre el desvío de recursos en un drenaje pluvial deficiente.
Otras obras de Paredes ya quedaron al descubierto como monumentos a la corrupción, porque no se usan y fueron construidas con deficiencias a precios inflados. Y el presidente municipal lo sabe y nada hace para aplicar la ley a su antecesor y su grupo.
Según Ariel Venegas, exregidor, el desvío podría alcanzar los dos mil millones de pesos.
La austeridad no existe en la actual Administración municipal, no se sabe si el funcionario que hizo la compra del lujoso vehículo fue contado o crédito.







