México.- El grupo armado «La Barredora», presuntamente encabezado por el exsecretario de Seguridad de Tabasco, Hernán Bermúdez Requena —actualmente prófugo—, llegó a extender sus operaciones criminales a tres estados del sureste mexicano, incluyendo Chiapas y el sur de Veracruz. Así lo reveló información confirmada por autoridades y analistas.
Entre las actividades delictivas de esta organización, además de la extorsión y el narcomenudeo, se encontraba el tráfico de migrantes, lo que explica su expansión más allá de Tabasco hacia zonas fronterizas y de paso obligado para indocumentados que buscan llegar a Estados Unidos.
Expansión y Actividades Criminales
De acuerdo con el exgobernador interino de Chiapas, el priista Willy Ochoa, el grupo criminal «La Barredora» operó en municipios del norte de Chiapas como una filial del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), del cual posteriormente se separó. Ochoa afirmó que el grupo se movía entre Chiapas y Tabasco «con total impunidad».
«La Barredora cruzaba nuestras fronteras, operando en municipios del norte [Reforma, Pichucalco, Juárez] y oriente [Palenque, Ocosingo y Benemérito de las Américas] del estado con total impunidad», aseguró Ochoa, quien añadió que el grupo también es acusado de robo de combustible de ductos de Pemex, así como de tráfico de drogas, extorsión y trata de personas. El exgobernador sugirió que «su expansión hacia Chiapas no fue ajena ni desconocida por las autoridades».
La frontera entre Chiapas y Tabasco es extensa, con 11 municipios tabasqueños colindantes con Chiapas, y 14 municipios chiapanecos en la frontera con Tabasco, creando una situación geográfica estratégica para estas actividades ilícitas.
Según Julia Arrivillaga Hernández, directora de Análisis y Estadística del Observatorio Ciudadano Tabasco (OCT), el tráfico de migrantes fue un factor clave en la expansión de «La Barredora».
«Yo creo que mucho tenía que ver la posición de Chiapas, Tabasco y Veracruz. Tabasco es un paso obligado y Chiapas era una puerta para el paso de migrantes», mencionó Arrivillaga en entrevista con EL UNIVERSAL. Considera que este delito está directamente relacionado con el «crecimiento de la violencia y la posición que tienen estas entidades».
Arrivillaga Hernández destacó la preocupante situación en Chiapas, que históricamente mostraba índices delictivos a la baja. Sin embargo, «en la administración de Rutilio Escandón [gobernador de 2018 a 2024], desde 2019 se dio un incremento importante en la violencia, en donde incluso hubo enfrentamientos en puntos colindantes con Tabasco». También mencionó que el sur de Veracruz «marcaba algunas incidencias», sugiriendo una posible expansión o «contagio» criminal hacia esas zonas. «Creo que Campeche fue la [entidad] que se mantuvo hasta cierto punto blindada», explicó la experta.
Respecto a las acusaciones que pesan contra Hernán Bermúdez Requena, Arrivillaga Hernández expresó su opinión de que podría tratarse más de un asunto mediático y político que de un intento real de hacer justicia.
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«Yo lo veo más político y mediático que con trasfondo de justicia», expuso la directora del OCT. «Como ciudadana común, que en algún momento vivió el sistema de justicia, yo te diría que no confío, y no lo digo yo, lo dicen las encuestas, es una percepción que se vive en todo el país. Efectivamente, parece y así se percibe, que es más golpeteo político que realmente un proceso de justicia que se va a dar a nivel nacional, y como dice Morena que no son iguales, pero tienen un buen momento para sentar un precedente», concluyó.
La fuga de Bermúdez Requena y la presunta operación de «La Barredora» en múltiples estados plantean serios desafíos para la seguridad en la región sureste de México.







