España.- Dos activistas del movimiento Futuro Vegetal realizaron el pasado domingo una protesta en el Museo Naval de Madrid al arrojar pintura roja biodegradable sobre el cuadro Primer homenaje a Cristóbal Colón, de José Garnelo, ubicado en la entrada del recinto. La acción, que dañó la mitad izquierda de la obra, se produjo en el marco de la celebración de la Fiesta Nacional y provocó el desalojo de los visitantes. Las mujeres fueron retenidas inicialmente por un funcionario del museo y posteriormente detenidas por la Policía Nacional, acusadas de un delito contra el Patrimonio, para ser trasladadas a dependencias policiales y puestas a disposición judicial.

La protesta buscó visibilizar el descontento de ciertos colectivos frente a la conmemoración del 12 de octubre, considerada por ellos como un símbolo de despojo y sufrimiento de los pueblos originarios. La acción se complementó con la exhibición de una pancarta con mensajes críticos hacia la celebración y el neocolonialismo extractivista, señalando la demanda de reconocimiento de injusticias históricas y la promoción de reparaciones para comunidades afectadas.

En paralelo, una veintena de activistas del grupo Marea Palestina protagonizó una sentada frente al Guernica en el Museo Reina Sofía, obligando a desalojar la sala durante cerca de 40 minutos. Con carteles que formaban la frase “Stop genocidio”, los participantes buscaban denunciar la situación humanitaria en Palestina y mantener la presión sobre las autoridades para la apertura de corredores de ayuda y medidas de protección frente al conflicto. Tras la protesta, los visitantes pudieron regresar a la sala y los activistas se retiraron del museo.