Roma se encuentra bajo medidas de seguridad máxima ante el funeral del papa Francisco, que se celebrará este sábado en la Plaza de San Pedro del Vaticano.

Las autoridades italianas activaron el nivel 1 de alerta nacional, el más alto posible, previendo la llegada de más de 200 mil fieles y unas 170 delegaciones internacionales, incluidos jefes de Estado y líderes religiosos.

Unos 15 mil agentes, entre policías, carabineros, gendarmes vaticanos y Guardia Suiza, participan en un operativo que incluye control aéreo, vigilancia subterránea y patrullaje fluvial.

Desde el miércoles, las calles cercanas al Vaticano fueron cerradas y se restringió el acceso al área.

Asimismo, se implementó una zona de exclusión aérea y se posicionaron francotiradores, helicópteros y drones de vigilancia .

El ejército está en alerta con cazas preparados para intervenir si se detecta alguna amenaza en el espacio aéreo.

También se desplegaron unidades especializadas en detección de explosivos y equipos antidrones, mientras que estaciones de metro, trenes y túneles son supervisados con equipos de prevención y rescate.

De igual forma participan alrededor de 2 mil 500 voluntarios de Protección Civil y más de 500 profesionales médicos, incluidos doctores, enfermeros y ambulancias, para dar atención a los visitantes que lo requieran.